viernes, 10 de abril de 2020

Crónicas mundanas de la COVID-19 (D27)

Llegados a este punto podemos decir que hemos pasado el periodo de prueba y ya podemos considerarnos contratados indefinidos del confinamiento. El gobierno acaba de aprobar la legitimación de las prórrogas de este contrato por obra y servicios.

Día 27 de confinamiento de Covid-19

Es extraño que te contraten y el mismo día te obliguen a disfrutar de las vacaciones, aunque sean de Semana Santa, pero tampoco vamos a ponernos tiquis-miquis.

Hemos acreditado sobradamente nuestra capacitación para desempeñar el puesto que nos han encomendado, estar en casa sin salir.

No ha sido fácil, el periodo de formación ha sido corto y muy intenso y no había opciones, era así o así.

Los formadores, poco preparados desde mi punto de vista, han improvisado y no se habían estudiado detalladamente la metodología probada en otros entornos.

© SpongeBob SquarePants / Nickelodeon Animation Studio  
El modelo ha carecido de la pedagogía adecuada para adquirir los conceptos esenciales, y es que cuando te dicen que tu trabajo consiste en no hacer, porque al no hacer estás haciendo lo que se espera de ti, falla algo.

Y digo que algo falla porque lo que ha sucedido es que nos hemos puesto a hacer cosas como locos, como nunca antes habíamos hecho, como si el estar sin hacer nada fuera todo lo contrario a la instrucción recibida

¿Qué es lo que no tengo que hacer, en casa? ¿Quién me va a decir si lo que no hago lo hago bien o mal? ¿Y si no hago lo suficientemente poco como para que mi trabajo se vea? ¿Cómo comparto los logros conseguidos en el no hacer diario? ¿Los que no acaban de no hacer nada en realidad hacen o no?

Hoy no he hecho absolutamente nada, así que creo que estoy llegando al culmen de mi desempeño profesional, pero no sé si quiero seguir contratado. Le voy a dar un par de semanas y si no me acaba de gustar lo dejo, que hay muchas opciones. A lo mejor me lío la manta a la cabeza y en mayo me lanzo a dar un paseo, aunque me despidan.

Lo que no entiendo es a toda esa gente que no para de hacer cosas y salir de casa con fruición, como los sanitarios, los servicios de orden, los profesionales de la alimentación, los investigadores y técnicos de laboratorio, los transportistas, agricultores, ... a esta gente les deben haber rescindido el contrato, digo yo.

¡Es que siempre tiene que haber gente antisocial y sin sentido de la responsabilidad!


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