Bienvenido a Historias Acuícolas

Empiezo a olvidar aquellas cosas que en un momento determinado constituyeron un hecho relevante en mi vida, mi memoria ya no es lo que era y no quisiera perder todo lo que se ha ido almacenando en mí en forma de recuerdos. No sé cuánto de lo que recuerdo es real o es ficticio, he olvidado si es una experiencia propia o inventada, si me pasó a mí o si me lo contaron, lo que sí que creo es que es importante.

lunes, 18 de julio de 2016

La confortable vida del lenguado senegalés

Ilustración: The awesome Susón Aguilera
-Vamos mal. No avanzamos. Estos animales se han empeñado en dejarnos en entredicho. Puñeteros machos. Son unos perezosos, por que mira que estas lenguadas están como un tren. ¿Qué es lo que quieren? Ya no podemos hacer más, que hasta tienen televisión por cable. No, si todavía acabaremos haciéndoles un corrito con arena y les pondremos luces como en una feria. Sólo nos falta pajearlos.
Veinticinco años llevaba la Dra. Eva Lira estudiando el comportamiento y el cortejo del lenguado senegalés. Casi diez tesis doctorales, digo casi ya por que la décima estaba a punto de ser leída, dirigidas ilustran con claridad la pasión y dedicación que le había puesto a esta especie tan característica. Esta, digamos, obsesión la había llevado a ser la autoridad mundial más respetada en su ámbito. No había artículo, tesis, artículo, comentario o aproximación filosófica que soportara una revisión suya y saliera indemne. No, no la había… hasta que apareció aquel niñato imberbe con sus cámaras de infrarrojos y las cintas de vídeo grabación y le dio por filmar a los animales haciendo sus cosas. El pornógrafo, como ella solía referirse al Licenciado I. Varra, su doctorando, estaba a punto de cambiar totalmente sus teorías y lo peor es que parecía tener toda la razón.