Bienvenido a Historias Acuícolas

Empiezo a olvidar aquellas cosas que en un momento determinado constituyeron un hecho relevante en mi vida, mi memoria ya no es lo que era y no quisiera perder todo lo que se ha ido almacenando en mí en forma de recuerdos. No sé cuánto de lo que recuerdo es real o es ficticio, he olvidado si es una experiencia propia o inventada, si me pasó a mí o si me lo contaron, lo que sí que creo es que es importante.

martes, 10 de noviembre de 2015

Mon ami Jean Marc

Ilustración: The quiet man Susón Aguilera
Estaba preparando una conferencia sobre el mundo de la acuicultura para gente normal. Gente como mi madre. De acuerdo, es cierto que ella es una experta pero haremos como si no. Quería ilustrar las diversas prácticas de esta actividad con vídeos muy didácticos y no había manera de encontrar uno que me gustase sobre el cultivo de las almejas. Sí, esas que me han acompañado en innumerables viajes de avión. Andaba enredando en la web, mirando de aquí para allá en YouTube, husmeando entre papers (bueno, no tanto) y diversas presentaciones y me acordé de mi amigo Álex. Un verdadero experto del negocio. Hombre muy viajado y conocedor de casi todo lo que el mundo de los cultivos de bivalvos existe. Sin problema, me dijo, hace poco que acabamos de rodar un vídeo genial. Me pasó el enlace. Ajá, esto era lo que yo buscaba. Un exitazo. Un betseller que incorporé en mis conferencias y que dejaba maravillados a los asistentes. Los protagonistas desplegaban un tremendo alarde de  profesionalidad en apenas cinco minutos. ¡Qué nivelazo! Era en una zona de Normandía. Ya, Chausey. Eso, Les Iles Chausey.