Bienvenido a Historias Acuícolas

Empiezo a olvidar aquellas cosas que en un momento determinado constituyeron un hecho relevante en mi vida, mi memoria ya no es lo que era y no quisiera perder todo lo que se ha ido almacenando en mí en forma de recuerdos. No sé cuánto de lo que recuerdo es real o es ficticio, he olvidado si es una experiencia propia o inventada, si me pasó a mí o si me lo contaron, lo que sí que creo es que es importante.

jueves, 27 de agosto de 2015

OT


Ilustración: Susóldene de Susón Aguilera
-Susóldene mi shagento. Mandusté cómo prosedé.

Ya habían pasado casi cuatro años desde su incorporación al cuerpo y aunque desde el primer momento había tenido a sus órdenes al Cabo Ron no acababa de acostumbrarse a ese extraño acento mezcla de la academia madrileña de Aranjuez y cantinela del sabroso sur canario. El sargento Faro no lo escuchaba. Su mente vagaba por los acontecimientos que varios años atrás hicieron que su vida diera un giro radical. Se dejó llevar por el recuerdo y rememoró el episodio de la alerta sanitaria que había salido desde la oficina de la Agencia Española de la Seguridad Alimentaria y que afectó al pienso fabricado por GÜEWOS, una empresa muy conocida. Aquella alerta dio lugar a uno de los fines de semana más caóticos que jamás viviera y vaya si había vivido. Bendita acuicultura.

El arranque de rabia y poderío que desplegó en aquel fin de semana se estudiaba en la actualidad en las más prestigiosas escuelas de management. Era memorable, un caso que los futuros líderes empresariales deglutían con fruición intentando desentrañar el misterio de ese personaje que con tal poderío dejó claro a todo el mundo sus extraordinarias dotes de mando y capacidad organizativa.

jueves, 6 de agosto de 2015

Alicia en el país de las lubinas

Ilustración: Susón Aguilera (Sobran los adjetivos)

Dicen que un maestro no llega a consagrarse hasta que consigue que le plagien. Como homenaje a las Historias Acuícolas y a su autor y tras varios intentos infructuosos, he decidido escribir estas cuatro líneas, ya no inspirándome en la obra,  sino directamente clonando tanto la estilística como la temática. El lector podrá encontrar en “Alicia en el país de las lubinas” varias referencias a la obra del gran Aguilera, lo cual puede ser un complemento a su lectura.
Cristóbal, espero que no me lo tengas en cuenta si algún dia decides contratarme como “negro literario”...

Alicia en el país de las lubinas

(Una colaboración de Sito Padrós para Historias acuícolas)
Publicada el 06/08/2015

Alicia era una de esas mujeres todoterreno, de las muchas que existen pero que pocas veces se habla de ellas. Curtida en mil y una historias (acuícolas), a lo largo de sus casi cuarenta y tres años de camino por la vida y más de veinte calzándose cada semana unas botas de agua del 41, Alicia se había pateado medio mundo intentando explicar con más o menos éxito que los peces, a poder ser, estaban mejor dentro del agua que fuera. Esta vez el destino y cómo no, la promesa de un jugoso contrato de asesoramiento la habían llevado a una granja marina de reciente creación.