Bienvenido a Historias Acuícolas

Empiezo a olvidar aquellas cosas que en un momento determinado constituyeron un hecho relevante en mi vida, mi memoria ya no es lo que era y no quisiera perder todo lo que se ha ido almacenando en mí en forma de recuerdos. No sé cuánto de lo que recuerdo es real o es ficticio, he olvidado si es una experiencia propia o inventada, si me pasó a mí o si me lo contaron, lo que sí que creo es que es importante.

domingo, 19 de abril de 2015

Jugando al bridge con mamá

Ilustración: The Great one Susón Aguilera
Los juegos de cartones de la España católica llegaron a la Britania del Siglo  XVI con el sobrenombre de “Triumphus hispanicus”, denominación que es posible que provenga de las muchas aportaciones que las culturas arábigas, tan fuertemente arraigadas en el sur de la península, dejaron.
Tras unos cuantos ajustes y como consecuencia de la apropiación por parte de una clase ociosa de estas actividades sociales y poco “puritanas”, va tomando forma el Bridge como juego en el que lo que se dice que se debe tener para ganar debe confirmarse ya que si no es así pues se pierde. Real como la vida misma.
Sin embargo pocos saben que esta tradición perduró con una fuerza intemporal en Sanlúcar de Barrameda y que en cierta manera la acuicultura y el Bridge son consecuencia directa uno del otro. El Bridge ha contribuido a generar tanto o más conocimiento aplicable a esta disciplina como el mejor de los centros de investigación, como el más reputado departamento
de universidad, como la principal de las agencias científicas. 
El Bridge ha sido capaz de… Mejor explicarlo.

domingo, 12 de abril de 2015

Los descartes de la pesca: de problema a recurso

Ilustración: Susón Aguilera ilustra al ilustrador
LOS DESCARTES DE LA PESCA: DE PROBLEMA A RECURSO
(Una colaboración de Javier Goitia para Historias acuícolas)
Publicada 12/04/2015

Natural de un puerto pesquero antaño referente y ahora relegado por el empobrecimiento del Cantábrico, recuerdo con nitidez cuando siendo niño mi padre me contó que “una vez cuando la República, él mismo vio como un marinero rompía a hachazos las maderas de la banda de un vapor para tirar las anchoas en el propio puerto porque el precio era muy bajo…”
En los años cincuenta cuando me lo contó, yo era un niño con mucha imaginación y pinté la escena con un barquito rojo rodeado de un mar de plata de peces muertos con los ojos abiertos.
Ilustración: Javier Goitia, niño.
En esos años –digo- de escasez, no era fácil entener aquélla acción histórica, pero para mí, desde entonces, el que los pescadores tiraran sus capturas aunque solo fuera para mostrar su enojo a la sociedad, formaba parte de lo posible.
Años después supe que los descartes no eran algo esporádico sino que formaban parte de una sistemática que era respondida desde el poder y desde la opinión pública, con una mirada hacia otro lado: El mar era inmenso y esas acciones no significaban nada.
El interés por el mar y todo lo que significa, desde la pesca hasta las grandes obras, los barcos, el funcionamiento de los sistemas naturales, oceanografía, acuicultura, minería y ocio, me han interesado siempre y no desaprovecho la oportunidad de acompañar a profesionales de la pesca en cuantas modalidades es posible: pincho, nasas, palangres, enmalle, cerco, curricán…

viernes, 3 de abril de 2015

Una humilde historia de un humilde pez

Ilustración: La transmutación de Raúl por Susón Aguilera
UNA HUMILDE HISTORIA DE UN HUMILDE PEZ
(Una colaboración de Raúl Jiménez para Historias acuícolas)
Publicada 03/04/2015

Las historias hasta ahora siempre han sido escritas por personas y para personas (o al menos eso creo). En esta ocasión los acontecimientos ocurrirán bajo el agua y el protagonista será un pez que para mí, guarda un valor muy especial ya que fue este el que me enseñó la palabra “acuicultura”. Les invito a que me acompañen por esta pequeña andadura por las tierras andaluzas, les invito a que conozcan conmigo al Esturión del Guadalquivir, señoras y señores el prehistórico, majestuoso e increíble “Acipenser naccarii”.
Antes, mucho antes de que España ganara el mundial de Fútbol, mucho antes del supuesto efecto 2000 e incluso mucho antes de la muerte de Franco, cuando la palabra acuicultura solo estaba presente en los libros satánicos y era considerada como un pecado, por las aguas de un rio del sur de España nadaban verdaderos dinosaurios vivientes. Andalucía no solo es conocida por su Semana Santa, sus gazpachos/salmorejos, sus playas (Cádiz ejem) o por su “gente con mucho arte”, esta zona fue y es una de las principales tierras productoras de productos primarios (y cuando digo productoras digo también “cazadoras”), pero dejando un poco a un lado el contexto histórico, creo que ya es hora de que miremos bajo el agua y leamos lo que en sus fondos escrito está…