Bienvenido a Historias Acuícolas

Empiezo a olvidar aquellas cosas que en un momento determinado constituyeron un hecho relevante en mi vida, mi memoria ya no es lo que era y no quisiera perder todo lo que se ha ido almacenando en mí en forma de recuerdos. No sé cuánto de lo que recuerdo es real o es ficticio, he olvidado si es una experiencia propia o inventada, si me pasó a mí o si me lo contaron, lo que sí que creo es que es importante.

domingo, 30 de marzo de 2014

El mejor amigo de Serafín

Ilustración: Susón Aguilera
Dejó caer con suavidad la pierna izquierda sobre el bordillo. El pie se encajó en el hueco exacto que apenas unos segundos antes había sido dejado por su mano izquierda, que ahora se alzaba quedando suspendida en el aire, etérea, unos centímetros más adelante. Se quedó clavado, inmóvil, sin un solo músculo relajado, era pura  tensión, el nivel de adrenalina disparado, la piel erizada. Pasaron unos segundos y la mano izquierda se apoyó sobre el suelo mientras la pierna derecha se levantaba lentamente, suavemente.

El espectáculo ante sus ojos adaptados a la penumbra era tentador, casi no podía contenerse. Su instinto le pedía a gritos lanzarse al agua y atrapar alguna de las apetitosas doradas que nadaban como locas en el tanque. Percibía que su presencia las alteraba y este hecho provocaba que nadasen muy rápido, frenéticas, con un punto de peligrosidad que las hacía inalcanzables, además, eran demasiado grandes para su tamaño. Esta situación se venía repitiendo noche tras noche durante las últimas dos semanas. 

Esa noche iba a ser diferente.

viernes, 14 de marzo de 2014

La dificultad aérea del rodaballo

Ilustración: Susón Aguilera
Cuando una empresa es propiedad de un banco y éste no entiende que los peces no se pueden guardar en cajas acorazadas como el dinero en efectivo, o que aunque computen como asientos contables en un listado de activos requieren de algunos elementos esenciales para su vida, suele ser difícil hacer que ese activo llegue vivo a fin de mes.

El Banco Galego de Aforro había decidido conceder un crédito a la propuesta de negocio que apenas un año antes había presentado un grupo de accionistas de la empresa O Rodaballo Galego. El proyecto era muy atractivo y no era el primero. Varias plantas dedicadas al engorde y venta de rodaballo de crianza ya estaban funcionando con un éxito considerable. Este tipo de negocios eran los que constituían la base principal del mercado de crédito y el BGA no quería quedarse fuera del negocio. Las condiciones de entrada pactadas eran ventajosas y si las cosas iban mal, que todo podría ser, acabaría quedándose con la propiedad del activo, el verdadero valor de la inversión, el estoc de rodaballos.

lunes, 3 de marzo de 2014

Mi primera vez

Ilustración: Susón Aguilera
El Mediterráneo hervía, era mitad de los años noventa y nuevas empresas acuícolas surgían por doquier. Era una locura. Especialmente en Grecia.

Para el departamento de producción, una bendición, ya que casi el cincuenta por ciento se exportaba y nos pedían peces pequeños, de medio a un gramo como mucho. Las condiciones de las costas griegas posibilitaban trabajar con estos tamaños con total tranquilidad. Para el equipo de transporte una verdadera tortura. De promedio más de medio millón por camión y una semana de duración. En el mejor de los casos un noventa por ciento de supervivencia, aunque fueron muchos los casos de mortandades masivas, de camiones totalmente perdidos. Había que mejorar, ya que seguían pidiéndonos alevines y teníamos fama de ser los mejores, tanto en la calidad de lo que producíamos como en la seguridad de nuestros transportes. Resultaba evidente que necesitábamos conocer qué pasaba para proponer soluciones.