domingo, 2 de febrero de 2014

Una cuestión de pelotas

Ilustración: Susón Aguilera
Zubizarreta, Ferrer, Koeman, Nadal, Bakero, Amor, Guardiola, Eusebio, Laudrup, Beguiristain y Stoichkov, el Dream Team de Cruyff en pleno apogeo en la temporada 92-93. Ganaron la liga con cincuenta y ocho puntos, a uno del Madrid, en la última jornada, la treinta y ocho, con un golazo de Stoichkov allá por el minuto diez a la Real Sociedad, pero sobre todo la ganaron por un Tenerife que arrodilló al Real Madrid en una dolorosísima repetición de lo que había sido el año anterior, cuánto dolor, cuánta decepción. Los cantos de “Tenerife, Tenerife” en el Camp Nou, creo que todavía se rememoran. Núñez lloraba a moco tendido.

Se disputó por primera vez la Liga de Campeones, dejando atrás la Copa de Europa, con un formato algo diferente al actual. El vigente campeón, el Barcelona, no pudo pasar de los octavos cayendo frente al CSKA de Moscú, equipo que representaba a Rusia, aunque curiosamente se había clasificado por ser campeón de la última liga de la URSS. Todo cambiaba muy rápido en Europa.

Aun y con todo había sido un buen año, bien, tal vez no el mejor, tal vez no el soñado, aquel Dream Team estaba hecho para mucho más, pero, sí, fue un buen año. Las primas habían sido cuantiosas y si a eso se le sumaba todo lo ganado en años anteriores, después de la gloriosa primera Copa de Europa y dos ligas, más otros trofeos y bolos, la verdad es que la plantilla había incrementado considerablemente sus emolumentos.

0 comentarios:

Publicar un comentario